lunes, 22 de marzo de 2010

BRINDIS


Mis amigos, desertores del infarto,
Convirtiéndose en lirios inmortales
¡Les digo!:
Alarguemos este amor por las letras
Y el oficio que alumbra la tempestad.

Un brindis, un brindis, por aquellos que escriben,
Hermoso camino
O destino
O vida eterna.

Y en este momento recuerdo su mirada.
Con el deseo íntimo y el placer purificado.
Su piel oscura con el aroma vivo.
Ese contacto bordara la tierra
Pero hoy es imposible,
Solo escribo, solo escribo.

Escribimos, impulsados suavemente por el viento
Edificando enormes torres de memorias y sueños.
Es por eso el brindis,
El brindis inmortal.
Por este oficio que no descansa,
Nunca descansa.


Emilio Pino Salinas.


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