miércoles, 7 de abril de 2010

SIEMPRE ESTARE

EN ESPERANZA

Esa noche me dijo:
¡Nuestra fe se convirtió en esperanza!
Y algún día escaparemos de toda esta opresión.

Emilio, recupera tu origen
Tropezando con las piedras del rio,
Hazte lluvia, para mojar con pasión las calles del pueblo.

Y si los espejos se esfumaran
No te preocupes, tu reflejo es la tierra.
La tierra firme
Asumiendo su grandeza bajo el sol de la libertad.

Esa noche me dijo:
¡Nuestra fe se convirtió en esperanza!
Con la vocación de servir,
Y esa serenidad de fundar emociones.

Emilio, firmeza en los pasos
Ante los caminos sin luz natural.
Si mañana desaparecemos,
Solo recuerda, que nos encontraremos en la eternidad.


Emilio Pino Salinas.